Thursday, October 25, 2007

Soledad


, originally uploaded by lucy_nka.

En la ciudad del poder, la ambición se huele en cada esquina. En los trajes, en las miradas apresuradas, en la información privilegiada, y cómo no, en las opiniones firmes sobre cualquier tema del que se sabe poco o nada.

En esta ciudad, lo americano se diluye en lo cosmopolita, porque a este rompeolas llegan soñadores y viajeros de mil puertos distintos. Y eso les hace parecer menos yankees. Pero, al final, en esta ciudad donde se firman tratados, conceden préstamos y se diseñan planes de ajuste al mundo mundial, la gente no está mucho menos sola que en otras ciudades del subcontinente disney.

Ni los abogados de Harvard, ni los periodistas de Nueva York, ni los estudiantes de Georgetown que devoran ávidamente en los buses el último ejemplar del Economist escapan a esa inercia tan american de tener muchos contactos y pocos amigos de verdad.

Qué suerte no contarme entre ellos.

1 comment:

  1. Me ha gustado mucho el post, Alex. Efectivamente, es una suerte no contarse entre ellos.

    Un saludo desde Baltimore.

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